Enviado por rober el Jue, 28/02/2008 - 20:46.
la asociación que se hace con Walt Disney es la de un mundo de cuento, donde todo es maravilloso. Es como el país de las maravillas. Muchas veces me viene a la mente este sitio cuando analizo la motivación de las personas.
Como dice un buen amigo “la motivación es una ecuación con un montón de incógnitas”. En cada caso vamos cubriendo estas incógnitas con diferentes factores: el salario, la formación, la conciliación, el desarrollo profesional, nuestros jefes, nuestros compañeros, ... y un sin fin de variables que dependen del sistema de valoración de cada persona. Una vez están cubiertas nos sentimos satisfechos, una satisfacción que tiene un tiempo de duración finito. Cuando este tiempo se cumple es cuando la mente del ser humano actúa descontando las incógnitas cubiertas y valorando de una manera desmesurada aquellas que no están satisfechas, incluso las que de principio eran insignificantes. Poco a poco empiezan a ponderar muy por encima del resto y es entonces cuando nos empezamos a sentir menos motivados, menos implicados, creyendo que la empresa nos debe algo más. De repente una visión positiva se convierte en una negativa.
En este punto es donde yo aplico mi teoría del efecto Walt Disney. Estábamos viviendo en un sitio donde la ecuación de la motivación estaba cubierta con la mayor parte de las incógnitas, y de repente pasamos de estar en Walt Disney al “infierno”.
Nos ha podido el tedio, la desgana, el conformismo, la burocracia, ... Nos hemos vuelto aburridos, rancios, aburguesados, ... ¿Y ahora qué? ¿optamos por recordar de donde veníamos o seguir pensando que esto es el “infierno”?. Eso ya es una elección personal. De ti depende!!!. Escoge bien!!!.