Enviado por Anónimo (no verificado) en Lun, 10/03/2008 - 13:54
Enhorabuena por este artículo tan interesante... La verdad es que pienso que sí es necesario plantearse el trabajo con afán de superación y como un reto a superar, y no como algo negativo o como un sacrificio. Considero que el trabajo comienza a ser sacrificio cuando, entre otros factores, no es una actividad de tu agrado, no disfrutas realizándola, y no te llena. Yo diría que el problema realmente en estos días es encontrar retos a superar que nos llenen a cada uno, de tal forma que no se enfrenten con nuestros principios y prioridades.
Y bueno, en referencia al clima de las oficinas de Google, remito un comentario de otro blog (con permiso...) http://navegante2.elmundo.es/navegante/2008/03/06/gadgetoblog/1204804132...
Saludos cordiales, y sigue así de bloggero... G
... muy interesante el link que adjuntas a tu comentario. Coincido contigo en lo que dices. Creo que aquellos que no somos de la generación Y tenemos mucho que aprender de ellos. Es un hecho que el futuro pasa por esta generación, y es nuestro deber tratar de adaptarnos a lo que viene en vez de tratar de acoplarlo a nuestra forma de ver y hacer las cosas.Que la implicación pase por el logro en vez del sacrificio nos debe hacer reflexionar sobre lo que hacemos, debemos de tratar de buscar lo que nos apasione porque sólo así podremos encontrar retos y conseguir implicarnos en nuestro día a día. El sacrificio por el sacrificio puede conducir a la frustración, y si como tu dices, el sacrificio lo hacemos por algo que no nos apasiona, esta frustración aparece antes de lo deseado, provocando que el desempeño de nuestra profesión quede en entredicho. Gracias por tu aportación, hace mejor la entrada del blog y la enriquece.
Comentarios
nunca llueve a gusto de todos... Enlace permanente
Enviado por Anónimo (no verificado) en Lun, 10/03/2008 - 13:54
Enhorabuena por este artículo tan interesante... La verdad es que pienso que sí es necesario plantearse el trabajo con afán de superación y como un reto a superar, y no como algo negativo o como un sacrificio. Considero que el trabajo comienza a ser sacrificio cuando, entre otros factores, no es una actividad de tu agrado, no disfrutas realizándola, y no te llena. Yo diría que el problema realmente en estos días es encontrar retos a superar que nos llenen a cada uno, de tal forma que no se enfrenten con nuestros principios y prioridades.
Y bueno, en referencia al clima de las oficinas de Google, remito un comentario de otro blog (con permiso...) http://navegante2.elmundo.es/navegante/2008/03/06/gadgetoblog/1204804132...
Saludos cordiales, y sigue así de bloggero... G
aprendamos de la generación Y Enlace permanente
Enviado por rober en Mar, 11/03/2008 - 23:51
... muy interesante el link que adjuntas a tu comentario. Coincido contigo en lo que dices. Creo que aquellos que no somos de la generación Y tenemos mucho que aprender de ellos. Es un hecho que el futuro pasa por esta generación, y es nuestro deber tratar de adaptarnos a lo que viene en vez de tratar de acoplarlo a nuestra forma de ver y hacer las cosas.Que la implicación pase por el logro en vez del sacrificio nos debe hacer reflexionar sobre lo que hacemos, debemos de tratar de buscar lo que nos apasione porque sólo así podremos encontrar retos y conseguir implicarnos en nuestro día a día. El sacrificio por el sacrificio puede conducir a la frustración, y si como tu dices, el sacrificio lo hacemos por algo que no nos apasiona, esta frustración aparece antes de lo deseado, provocando que el desempeño de nuestra profesión quede en entredicho. Gracias por tu aportación, hace mejor la entrada del blog y la enriquece.