comunicación descendente

Enviado por rober en Dom, 20/01/2008 - 18:06

 

En el camino  para hacer de la comunicación interna una herramienta de gestión, es preciso que nos paremos a analizar algunas de las características de la misma. En esta ocasión analizaremos la comunicación descendente.

Es obvio lo que ello significa, y todos sabemos que es la vía de comunicación más utilizada en las empresas, ¿por qué? quizás porque es la que menos trabajo da. Se transmite todo tipo de información y generalmente no se espera una retroalimentación de la misma. 

Otra de la las características que tiene este tipo de información, y por la que predomina sobre otras vías de comunicación, es que la dirección que sigue es la misma que la de la jerarquía de la empresa, de arriba a abajo. Cuando ambas “fuerzas” se unen, la de la jerarquía y la de la comunicación, es fácilmente entendible la facilidad con la que llega a cualquier rincón de la organización. 

 

Sabiendo de la potencialidad de esta vía, es preciso que la sepamos usar con inteligencia ya que su alcance es incomparable. Si sabemos hacer llegar lo útil y necesario por esta vía, sabremos que estaremos incidiendo en el 100% de los profesionales. Además, con la llegada de las tecnologías, surgen un montón de ventajas indiscutibles que ayudaran a ganar eficiencia en este tipo de canales.

 

Pero a pesar de las indiscutibles ventajas que tiene la comunicación descendente, merece la pena que nos paremos a ver cuales son los principales problemas de esta vía:

 

  1. Los mensajes que transmiten son a menudo demasiado específicos, normalmente muy relacionados con la ejecución de un proyecto o la línea de un producto. Suelen ser órdenes, calendarios de actuaciones, instrucciones relacionadas con el trabajo para realizar, o los objetivos.
  2. Por lo general no se difunden informaciones de carácter estratégico, aunque su difusión no conlleve ningún peligro.
  3. Suele dar prioridad a los intereses de la organización en cuanto a objetivos concretos, como la productividad, y no fomenta la información destinada a conseguir una mayor motivación y satisfacción de los trabajadores. La comunicación descendente suele ignorar que cuanto mejor informados estén sobre la marcha de la organización, cuantos más datos conozcan y cuanto más se potencien las comunicaciones de carácter integrador, en mejores condiciones estarán los profesionales para participar.
  4. Cuando información relacionada con la organización (noticias económicas, lanzamiento de nuevos productos, nombramientos, ...) aparece en otros medios ajenos a los de la empresa suele provocar un efecto desintegrador.
  5. Otros problemas que a menudo aparecen en las comunicaciones descendentes son: la ambigüedad, la imprecisión y la vaguedad de los mensajes o la contradicción de las órdenes transmitidas.

 

Estas, y probablemente otras, son algunas de las desventajas que tiene la comunicación descendente. Lo importante es que podamos identificarlas y evitarlas a la hora de utilizar este canal.