¿cuánto vale lo que no se ve?
A la hora de valorar una empresa podemos hacerlo en base a dos factores. El valor de mercado (VM) o precio que el mercado esta dispuesto a pagar por la empresa (representado por el valor de las acciones); y a través del valor contable (VC) que se obtendrá de la suma de todos aquellos activos tangibles que la empresa posee. Tomemos como ejemplo una empresa como Coca Cola, todo el mundo sabe que el precio de sus acciones en el mercado bursátil muestra lo que el mercado esta dispuesto a pagar por ella. Por otro lado, si sumamos el precio de todas sus fábricas, camiones y otros activos obtendríamos su VC. Hace ya unos años Coca Cola vendió sus plantas de embotellamiento. Podemos pensar que esto bajaría el precio de Coca Cola ya que se había deshecho de parte de sus activos, pero el mercado lo interpretó al contrario. En el momento que se deshizo de estos activos su cotización en bolsa subió de manera considerable. Con este simple ejemplo podemos comprobar que lo que más valoran los mercados son aquellas cosas que no se pueden cuantificar, lo que hoy en día denominamos capital intelectual (CI).
El capital intelectual es el conocimiento intelectual de una organización, la información intangible que posee y que puede producir valor. Leif Edvinson, promotor del desarrollo de capital intelectual, menciona que una gran parte del valor de una empresa es inexplicable e incontable. El conocimiento, la marca, innovación y otros activos invisibles concentran más creación de valor que los factores clásicos de producción en la gran mayoría de los negocios. ¿Y de qué se compone el CI?. Los factores que conforman este CI son: clientes, valores corporativos, conocimientos, organización y PERSONAS
En un estudio realizado por Esade, estudio Kaplan, Baruch Lev S&P Companies y Fortune, en el que se medía donde residía la creación de valor de las compañías, se mostraban unos datos muy interesantes. Se comparaban los valores intangibles contra el resto de valores y los datos resultantes hablan por si mismos:
1991: T38 - I62
1998: T15 - I85
2002: T25 - I75
2004: T33 - I67
2005: T33 - I67
El resultado es muy claro, los intangibles (I) ganan por goleada a los tangibles (T). El valor de las empresas reside en sus intangibles por encima del 62%, en todos los años. En este estudio incluso podemos comprobar como en los años de la burbuja de internet el peso de estos intangibles eran muchísimo mayor que los tangibles (85% y 75% en 1998 y 2002). El mercado valoraba una expectativa, una capacidad futura que nada tenía que ver con las posesiones físicas de las empresas.
Analizando toda esta información podemos establecer una sencilla ecuación: CI= VM-VC. Objetivo: hacer que VM>VC de manera que el CI sea positivo. Solo aquellas empresas que consigan incrementar el valor de su CI podrán competir en un mercado cada día más global y complejo. Gestionar en base a la contabilidad es cosa del pasado, es como conducir mirando por el retrovisor. No tiene sentido tomar decisiones en base a lo que ya ha sucedido, tenemos que mirar hacia delante, pero por supuesto, sabiendo lo que ha pasado y sabiendo cuales han sido los resultados de nuestras decisiones y estrategias.
Pero en este blog nos toca hablar de PERSONAS, y sabiendo que este es uno de los factores que conforman el CI, es necesario que las direcciones de recursos humanos se encarguen de medirlo y gestionarlo. Aquí es donde reside la dimensión estratégica de la dirección de personas. Diseñar y ejecutar políticas encaminadas a incrementar el valor del CI harán que recursos humanos este alineado con el objetivo final de cualquier compañía, ganar dinero.

