Enviado por Anónimo (no verificado) en Mié, 19/11/2008 - 01:45
Me parece una reflexión muy interesante y unas conclusiones acertadas pero... y ahora qué?
Ahora que sabemos que necesitamos el compromiso como agua de mayo, ahora que sabemos que la confianza y cohesión del grupo generan ese compromiso, ¿por donde empezamos?
Para mi hay un sentimiento que es el que mejor resume por donde empezar. Se trata de sentirse todos en un mismo barco. Y me preguntarás: ¿y cómo logramos eso?. Yo creo que la respuesta está en la selección de personas. Pero previo a la selección tenemos que invertir un tiempo en dedicarnos a diseñar los valores y la cultura organizativa. Cuando tenemos claro estos dos puntos es cuando podemos seleccionar a la gente adecuada que comparta los valores y cultura de la empresa.
Este trabajo nos ayuda a contar con unos profesionales con los mimbres adecuados para sentir que están en la mejor organización, la que más se adapta a lo que ellos buscan. Con esto ya tenemos una cohesión cuasi perfecta; un grupo de profesionales que consideran que su equipo es el mejor y que serían capaces de sacrificar intereses personales por el bien del conjunto.
Pero la unión necesita de la confianza, ya que es esta la que hace que la unión sea duradera. Para conseguir la confianza los mejores aliados son la verdad y la transparencia. SI conseguimos incorporar como valores corporativos la verdad y la transparencia, la confianza se generará de manera automática.
De esta manera, y casi sin darnos cuenta, el compromiso emana de cada una de las personas que conforma la organización. Si se detecta algo que perturbe el compromiso (jefes o empleados tóxicos) lo mejor es optar por atajarlo lo antes posible, de lo contrario se producirá un efecto contagio muy peligroso.
Como diría Gustave Flaubert: "Cuidado con la tristeza: ¡es un vicio!"
Espero que esto responda a tu pregunta ... Muchas gracias por participar.
Comentarios
y por donde empezamos? Enlace permanente
Enviado por Anónimo (no verificado) en Mié, 19/11/2008 - 01:45
Me parece una reflexión muy interesante y unas conclusiones acertadas pero... y ahora qué?
Ahora que sabemos que necesitamos el compromiso como agua de mayo, ahora que sabemos que la confianza y cohesión del grupo generan ese compromiso, ¿por donde empezamos?
DS.
(el mismo del otro día).
Para mi hay un sentimiento Enlace permanente
Enviado por rober en Mié, 19/11/2008 - 23:21
Para mi hay un sentimiento que es el que mejor resume por donde empezar. Se trata de sentirse todos en un mismo barco. Y me preguntarás: ¿y cómo logramos eso?. Yo creo que la respuesta está en la selección de personas. Pero previo a la selección tenemos que invertir un tiempo en dedicarnos a diseñar los valores y la cultura organizativa. Cuando tenemos claro estos dos puntos es cuando podemos seleccionar a la gente adecuada que comparta los valores y cultura de la empresa.
Este trabajo nos ayuda a contar con unos profesionales con los mimbres adecuados para sentir que están en la mejor organización, la que más se adapta a lo que ellos buscan. Con esto ya tenemos una cohesión cuasi perfecta; un grupo de profesionales que consideran que su equipo es el mejor y que serían capaces de sacrificar intereses personales por el bien del conjunto.
Pero la unión necesita de la confianza, ya que es esta la que hace que la unión sea duradera. Para conseguir la confianza los mejores aliados son la verdad y la transparencia. SI conseguimos incorporar como valores corporativos la verdad y la transparencia, la confianza se generará de manera automática.
De esta manera, y casi sin darnos cuenta, el compromiso emana de cada una de las personas que conforma la organización. Si se detecta algo que perturbe el compromiso (jefes o empleados tóxicos) lo mejor es optar por atajarlo lo antes posible, de lo contrario se producirá un efecto contagio muy peligroso.
Como diría Gustave Flaubert: "Cuidado con la tristeza: ¡es un vicio!"
Espero que esto responda a tu pregunta ...
Muchas gracias por participar.