la virtud de la gratitud
esta crisis está dejando muchos mensajes importantes que no debemos pasar por alto. Hay una serie de realidades que vemos estos días en los periódicos que no dejan de llamarme mucho la atención.
El pasado fin de semana aparecía una noticia publicada en El País que se titulaba: “el absentismo también sufre la crisis”. En esta noticia hay un párrafo que no puedo dejar de subrayar: “No hay duda. En medio de la crisis económica y la ola de despidos que acarrea, la gente se aferra a su puesto de trabajo y falta menos. El absentismo laboral se está reduciendo en España. "Desde el pasado verano notamos que hay una disminución de las bajas, sobre todo de las de más corta duración y entre las personas más jóvenes. Es la coyuntura actual y que probablemente se trataba de ausencias poco justificadas", asegura Manel Plana, director de Servicios Médicos de MC Mutual.”
El mensaje de la noticia es muy claro. Nos pasamos el día quejándonos de nuestro trabajo, pensando que es una pérdida de tiempo, que no nos aporta absolutamente nada, que ojalá tuviésemos más tiempo para nosotros, .... y cuando sentimos la más mínima amenaza de poder perderlo es cuando reaccionamos haciendo lo que deberíamos hacer cada día.
Actuamos como si necesitásemos la presión de la pérdida de nuestro confort para poder valorar todo lo que tenemos. Y cuando lo perdemos actuamos como si fuese culpa de otros: el gobierno, mi jefe, la empresa, mis compañeros, ... todos menos yo. Esta no es la primera vez que hablo sobre este tema en el blog, pero una vez más la realidad me demuestra que esta reflexión es totalmente acertada y me invita a seguir pensando cómo podemos evitar este problema de perspectiva.
Da la sensación de que las personas actúan por impulsos yendo de un extremo al otro olvidado que en el punto intermedio suele estar el equilibrio. Pasamos de no ir al trabajo a querer demostrar lo productivos que somos trabajando. Lo que no solemos pensar es lo llamativo que resultan estos comportamientos bipolares en los que nos observan. Llama mucho la atención ver a alguien actuando de una manera tan extrema, y lo más probable es que sean las personas que se comportan de esta manera las primeras en estar en el punto de mira ante una situación de regulación de plantilla.
Estamos sufriendo una crisis de gratitud. Sin duda una de las grandes virtudes que nos permite dar valor a lo que tenemos y no descontarlo de una manera automática cuando lo sentimos como seguro. Por desgracia, es cuando sufrimos una crisis cuando más tiramos de esta virtud .... a ver si tenemos suerte y de esta aprendemos a vivir con ella independientemente del momento.














