empresa y educación
El otro día un compañero de trabajo tenía que participar en un foro de la universidad en el que se iba a tratar el tema de los planes formativos. Él me preguntaba cual era mi opinión al respecto y cuales creíamos desde recursos humanos serían las mejores recomendaciones para un foro en el que se aborda esta temática.
Mis comentarios y reflexiones fueron los siguientes:
Lo primero y más importante es hacerse la pregunta; ¿en qué consiste educar?. Esta palabra tiene más que ver con mostrar, inspirar, generar el arte de preguntarse y plantearse las cosas que con adoctrinar. Muchas veces creemos que educar es enseñar fechas, memorizar datos, recitar nombres de memoria, ... y olvidamos lo importante que es saber interpretar la información, llegar a poder hacernos preguntas y poder obtener las respuestas por nosotros mismos. Por supuesto que es importante tener datos en la cabeza pero estos no nos servirán de nada si luego no somos capaces de utilizarlos correctamente.
Otro tema que se deja muy de lado en la educación son los valores. Esto que a priori parece algo sin importancia acaba siendo un handicap para las empresas. Además, en la mayoría de los casos el éxito o fracaso de la carrera profesional de las personas pasa por poseer unos valores adecuados. Valores como la humildad, la implicación, la pasión por lo que se hace, la nobleza, la honradez, trabajo en equipo, orientación a resultados,... Valores fundamentales que desde el colegio se deben trabajar y que en las facultades se deben consolidar. El sistema educativo no deja de ser un sistema productivo, una cadena que empieza en los colegios, sigue en las facultades y termina en las empresas. Si estos eslabones no están unidos y tienen coherencia entre si el resultado es muy probable que sea desastroso.
En las universidades se debe ayudar a la gente a encontrar la vocación, el amor por lo que se hace. De esa manera se descubre el talento y ese talento es lo que hace falta en las empresas.
En cuanto a los planes formativo, suelen estar muy orientados a conocimientos debiéndose balancear más hacía las cualidades. Negociación, capacidad de hablar en público, de exponer ideas, de gestionar proyectos, de trabajar en grupo, de conocer un poco mejor en que consisten las empresas, ....
Nuestro sistema educativo es la base de nuestro sistema empresarial. No me cabe ninguna duda de que en el futuro el nivel de competencia de los países vendrá dada por sus sistemas educativos. Actuemos rápido y anticipémonos al futuro.

