depresión postvacacional
la gente mayor de mi entorno suele decir: “trabajar es una bendición”. No me parece algo tan descabellado si contextualizamos esta afirmación en un momento histórico en el que los índices de paro, en España, se situaban entorno al 20% y donde la precariedad del empleo era algo generalizado y muy común. Siempre he tenido muy en cuenta lo que la gente mayor que yo dice porque la experiencia suele suponer un grado.
Ya hace una semana que nos hemos incorporado de nuestro descanso estival. La vuelta siempre esta llena de noticias sensacionalistas en los diferentes medios. Depresión postvacacional es una de las que más solemos escuchar en la ya institucionalizada “vuelta al cole”. Siempre me ha hecho mucha gracia este adjetivo para definir algo tan común como el cambio de rutina que supone la vuelta de vacaciones. Pero en los últimos años he venido observando como en nuestra sociedad esto cala de tal manera que la gente siente la necesidad de estar triste y malhumorado al finalizar sus vacaciones, es más, actúan como si tuvieran una disculpa para ello y como si el no sentirlo significase que no han disfrutado de unas buenas vacaciones. La incorporación al trabajo se ha convertido en un suplicio, peor todavía, ahora se habla de como incluso los padres contagian este sentimiento a sus hijos en el momento de incorporarse a las clases.
Por una lado están los sabios consejos de nuestros padres, los que consideraban el trabajo como algo que dignificaba a la persona y la hacía sentirse afortunada, y por otro lado están las presentes generaciones las cuales consideran el trabajo como un “mal necesario”; un motivo para estar triste. Estas dos formas de concebir la vida están separadas por un momento de gran crecimiento económico, lo que me lleva a pensar que cuanto mejor nos van las cosas peor nos sentimos ... triste, ¿no?. Además utilizar el término depresión me parece algo desmesurado, Quien realmente padece este terrible enfermedad lo pasa muy mal, asociarla a algo tan alegre como las vacaciones me parece poco ético.
Pensemos cual es la alternativa a la mal denominada depresión postvacacional. Sólo hay dos alternativas que se me ocurren: ser millonario (al alcance de sólo unos pocos) o no tener trabajo. La segunda opción es la más común y la verdad es que no supone un panorama nada alentador. Sin trabajo no hay vacaciones, y sin vacaciones no hay trabajo. Ambas forman parte de un ciclo en el que lo mejor que se puede hacer es disfrutar de ambas. Si realmente alguien se siente tan mal al volver a su quehacer diario quizás el problema resida en el propio trabajo, para lo cual recomiendo ser valiente y afrontar un cambio.















Estoy completamente de acuerdo con la entrada, y con el comentario de Pili. Yo dandole vueltas, lo enlazo con el post anterior, en el que hablabas de la satisfacción en el trabajo. Con indices de insatisfaccion de un 84%, ¿como no se va a deprimir uno cuando vuelve de las vacaciones?
Una vez más, se cumpliría lo de que no sólo importa la cantidad, sino tambien la calidad....me explico.... La gran mayoría de los trabajadores de la Administración Pública eligen este trabajo por la estabilidad y la comodidad en los horarios de trabajo.
¿No será que al final, a lo mejor es más satisfactorio trabajar más horas en algo que nos aporte, nos realice y nos guste, que trabajar menos horas en algo que no nos motive? Nos dejamos cegar por trabajos que nos garantizan los mejores sueldos trabajando el tiempo mínimo...pero ¿a costa de qué?.
Hay que ser consecuentes con las decisiones que uno toma ... no olvidemos que la mayoría de nosotros nos pasamos más de la mitad de nuestras vidas trabajando, no de vacaciones...
Trabajamos 11 meses para poder ir un mes de vacaciones??...o nos vamos un mes de vacaciones para poder volver afrontar con energía 11 meses de trabajo??
Mi concepto de vida: disfrutar de un presente sostenible, me impide elegir la primera opción...
MB
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Enviado por Anónimo el Lun, 15/09/2008 - 21:21.siempre he dicho que nadie regala nada, y desde luego el trabajo no iba a ser una excepción. Suele ser muy difícil tenerlo todo: un buen horario, hacer algo que te llene y te guste, ganar dinero, estar bien considerado, tener un jefe excelente y unos compañeros ideales. Cómo bien dices el trabajo en la administración pública tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo que no es coherente es enfocar tu carrera profesional en una dirección, y cuando lo consigues sentirte desmotivado. En este caso falla algo y como dices puede ser que realmente lo que te motiva sea algo muy diferente a lo que creías.
Creo que es importante tener muy claro la ecuación de la motivación de cada uno. Saber que es lo que más y lo que menos pondera. Si no somos fieles a esta ecuación tenemos la posibilidad de ser unos infelices eternamente.
Gracias por tu aportación.
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Enviado por rober el Lun, 15/09/2008 - 23:52.Rober, acabo de leer tu comentario sobre el tema y la verdad es algo que a mi me llama mucho la atención. Pienso que más que un sentir real es como una moda. Es como que necesitamos tener "algo", lo que sea con tal de llamar la atención.Si alguien realmente cree que después de vacaciones se va a sentir tan mal, que no vaya de vacaciones (ahorrará dinero y un gran disgusto. ¿Qué pensará realmente una persona que no tiene trabajo? (lo que implica que no puede ir de vacaciones)y escucha que alguien se deprime porque tiene que empezar a trabajar después de venir de vacaciones ¡que mofa! ¿no?
Las personas tenemos que aprender a valorar lo que tenemos y disfrutar con ello y no sentirnos mal por lo que no tenemos. No es más rico y feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. Claro que en esta sociedad actual nos están bombardeando en todos los medios de comunicación para que compremos, tengamos o vayamos...parece que es imprescindible tener mucho de todo(lo material) para ser alguien, sino tendrás que ser un infeliz. pili-o rosal.
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Enviado por Anónimo el Lun, 15/09/2008 - 14:06.que razón tienes Pili. Sufrimos una enfermedad muy grave que mis abuelos denominan vicio. Es sobrecogedor comprobar como cuanto más tenemos, menos nos conformamos y mas infelices somos. Leo tú comentario y pienso si esto no se deberá a que en muchas ocasiones no sabemos vivir la vida como nosotros queremos, sino como otros nos dicen que se debe vivir. A lo mejor reside ahí el problema. Lo que es cierto es que estamos lejos de poder transmitir una imagen seria y profesional de los trabajadores españoles si lo que llenan las portadas son este tipo de noticias.
Como soy un enfermo de optimismo quiero pensar que es la manera que tienen los medios de comunicación de dotarse de contenido en un periodo que genera pocas "noticias".
Un abrazo y gracias por tú valioso punto de vista.
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Enviado por rober el Lun, 15/09/2008 - 23:43.