Enviado por Sergio Eceiza López en Vie, 21/08/2009 - 01:26
Hola Rober,
Cuando vas a la facultad, tienes un ritmo de vida que no es contínuo, alternas etapas de actividad (clases, exámenes) con otras en que estás ocioso (vacaciones largas, días después de los exámanes), por lo que tienes tiempo para descansar y no quemarte.
Cuando trabajas, sin embargo, el ritmo de vida que llevas se parece más al de un hámster en una rueda, siempre girando sin parar. Los días, las semanas y los meses van pasando, todos iguales. Por eso es tan importante saber desconectar durante los períodos de vacaciones: si no lo haces, cuando echas la vista atrás tienes la sensación de haberte pasado años viviendo en la oficina.
Hola Rober,
Cuando vas a la facultad, tienes un ritmo de vida que no es contínuo, alternas etapas de actividad (clases, exámenes) con otras en que estás ocioso (vacaciones largas, días después de los exámanes), por lo que tienes tiempo para descansar y no quemarte.
Cuando trabajas, sin embargo, el ritmo de vida que llevas se parece más al de un hámster en una rueda, siempre girando sin parar. Los días, las semanas y los meses van pasando, todos iguales. Por eso es tan importante saber desconectar durante los períodos de vacaciones: si no lo haces, cuando echas la vista atrás tienes la sensación de haberte pasado años viviendo en la oficina.
Un saludete y que disfrutes de las vacaciones :P