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Enviado por Guillermo (no verificado) en Mié, 25/03/2009 - 00:35

Simplemente impresionante... Nunca me había parado a pensar en lo que describe el artículo, y realmente es cierto. He pensado en las relaciones de cualquier tipo que tuvieron un desenlace agradable, y realmente cuesta más recordar malos momentos en esas relaciones que en las que tuvieron un final desagradable.
Y en cuanto a las relaciones profesionales, conozco varios casos de personas con malos desenlaces en relaciones laborales, y doy fe que provoca una gran inseguridad en las futuras relaciones, pues el mal sabor de boca que dejó el trabajo anterior lleva a comportamientos dubitativos con los nuevos superiores. Siempre para intentar evitar malos ratos anteriores.
Enhorabuena por el post.