Muy interesnte la reflexión
Por qué contratamos paracidistas?
¿porque no reconocemos el talento propio?
¿porque no fuimos capaces de estimular sus carreras?
¿porque no estaba en nuestros planes su desarrollo profesional?
¿porque nadie pensó en sucesiones?
Enhorabuena por el blog
José Luís, en respuesta a todas tus preguntas, esta semana me confirmaron mis creencias. En un curso sobre comunicación, al que tuve la suerte de poder asistir, se incluía un ejercicio en el que había tres grupos de cuatro personas. Se les pedía a todos los miembros del grupo que hiciesen un dibujo de un elemento en concreto. Una vez hecho debían puntuarlo, una vez puntuado el de cada uno, se tenía que puntuar el de los compañeros de grupo (todo ello de manera anónima). El resultado del ejercicio fue quien me confirmó las sospechas. Puntuamos mejor el trabajo de los otros que el de uno mismo. Siempre somos menos críticos con los demás de lo que lo somos con nosotros mismos.
Puede ser que aquí comience "el mal", y después se reproduzca en el grupo provocando un efecto que contagie a la organización el sentimiento de que lo que hacen los demás es mejor que lo que nosotros podemos hacer.... por lo menos da que pensar!!!
José Luís, gracias por esas preguntas tan llenas de respuestas.
Lo que comentas de los paracaidistas es cierto y lo es en prácticamente todas las organizaciones que conozco y son muchas. Yo mismo he sido "paracaidista" en algunas de ellas y me he encontrado con una realidad dual. Quienes me contrataban lo hacían porque sabían de mí (excepto en mi primer trabajo nunca me he presentado a un proceso de selección) y consideraban que "sólo yo" podía ocupar el puesto (casi nunca eso fue del todo cierto).
Pero por otra parte me encontraba con los que ya estaban en la empresa que me sometían a un triple aislamiento: bien porque era nuevo, bien porque había venido a ocupar el puesto de alguien o porque sentían que ellos estaban capacitados para ocuparlo.
Y tenían razón en sentirse así pero era el paracaidista quien pagaba los platos rotos.
Hago este comentario porque entendiendo y compartiendo lo que dices, a veces tendemos a aplicar lo inverso como única verdad y eso no (siempre) es así.
Josep, antes de nada agradecerte tu amable comentario. Comparto contigo todo lo que dices, el paracaidista es una víctima y no el culpable de toda esta historia. Él es quien costea lo "ahorrado" por no haber aplicado políticas responsables. Él llega a un sitio donde no ha tenido nada que ver y donde, de repente, se le exige el doble que si tuviera que ver.
Esta situación varía si la contratación de un paracaidista atiende a la necesidad de abarcar nuevos ámbitos para los que se carece de la persona con el perfil adecuado. En estas situaciones, es la propia necesidad la que legitima al paracaidista, e incluso puede llegar a ponerlo por encima de sus propias capacidades.
El paracaidista suele ser ese actor secundario que aparece en escena y acaba siendo un testigo de excepción. Al final, si le preguntas, te ahorras todas las sesiones de consultoría para arreglar el desaguisado ;-)
Josep, una vez más, gracias por haber compartido aquí tus experiencias. Espero contar contigo en el futuro ;-)
Estoy totalmente de acuerdo en los comentarios y considero que desde el punto de vista de recursos humanos, se debe intentar evitar la entrada de ellos como unico salvavidas para una situación crítica. Recursos humanos, y tambien de forma directa los responsables y jefes de equipo deben preocuparse de formar y promocionar a su gente. Es una pena que en las empresas no vean la capacidad de la gente de dentro y tengan que buscarla fuera. Me recuerda a las relaciones personales, en las que uno u otro acaban siendo infieles buscando algo distinto que podrían haberlo tenido dentro. ¿Quizas falte comunicación por parte de la empresa? ¿Quizas los empleados una vez que hemos firmado el contrato ya no somos apetecibles? Además, me gustaría saber qué queda cuando esa paracaidista acaba su trabajo y se va. Si ha hecho bien la labor para la que se encomendó, de cara a muchos de los que estaban dentro, pueden verlo como una confirmación de que solo trayendo a gente de fuera se solucionaba el problema. Esto creo que agraba el problema, y si había una sensación de que desde la empresa a uno no se le tiene en cuenta, se afianza todavía más. ¿Que opinais de esto?
se me olvidó decir que se agradece mucho un blog sobre recursos humanos, a mí me viene fenomenal porque soy nueva en esto pero lo necesito para mi trabajo. así que muchas gracias
pos ya sabes Ana, piénsatelo dos veces antes de traer a un paracaidística a solucionar el problema, piensa si puedes invertir ese coste en formar a alguien de dentro.
anabus, gracias por tus comentarios. Espero que en esta web encuentres lo que buscas y cuento contigo para darle más dinamismo y hacer de este lugar un punto de reflexión y debate que nos afecta a todos.Un saludo
daniel, gracias por tus aportaciones. En cuanto a lo que preguntas de la comunicación, pienso que si llevas a cabo temas de este tipo, la comunicación debe ser muy transparente y muy on line. Si llega antes la rumorología la cosa se complica, y mucho. El que golpea primero, golpea dos veces.
A la pregunta de si se deja de ser apetecible cuando uno se incorpora en una empresa, sólo tengo una respuesta: depende de ti, sólo depende de ti. Tú eres YO S.L.. Sólo de ti depende no dejar de ser apetecible, gestiona tu marca.
A la pregunta de qué creo sobre la estela que deja un paracaidista, la verdad es que depende. Si como tú dices, la persona cumple su cometido y luego se va, dejará una sensación agridulce. Por un lado la consecución de los objetivos será entendida como un éxito, pero por otra parte queda la sensación de que esa persona no se haya quedado en la empresa. Eso puede significar que no encajaba, que simplemente fue un ejecutor y nada más, un consultor más (disculpen los consultores si suena fuerte, pero no es esa la intención), y eso será entendido por el grupo como una confirmación de sus creencias.
Si todo sale mal, entonces la gente se recreará en ese fracaso demostrando así como los que tomaron la decisión se equivocaron.
Daniel, espero por lo menos haber ayudado un poquito a resolver esas preguntas o a generar algunas nuevas.
Submitted by Gigi (not verified) on Thu, 28/05/2009 - 16:32
Antes de nada, Rober, felicitarte por este magnífico blog.
He estado curioseando y me he encontrado con los comentarios sobre la figura del paracaidista, que me han parecido muy interesantes. La verdad es que nunca había oido este término como tal. Tengo que decir que de algún modo yo he sido paracaidista en las compañías en las que he trabajado, por suerte, o casualidad, siempre me han llamado directamente porque alguien conocía mis capacidades y quería contar conmigo. Es cierto que en un primer momento se dan situaciones de recelo de los demás compañeros, en cierta manera el paracaidista aparece de la "nada" para ocupar un puesto preexistente o no, yo he vivido personalmente ambas situaciones. Es en ese momento cuando este debe integrarse en el equipo y demostrar su capacidad e interesarse y valorar las cualidades y la experiencia de las personas que llevan más tiempo en la compañía. Al fin y al cabo es muy enriquecedora la conjunción de ambos puntos de vista. Lo que sucede es que en algunos casos el paracaidista-fichaje estrella trata de imponer sus métodos y directrices y no se molesta en conocer el funcionamiento de la empresa y del equipo, por ello normalmente no encaja, es por eso que está abocado al fracaso y en la mayoría de los casos termina por abandonar la compañía.
Muchas gracias. Un saludo y enhorabuena de nuevo.
Hace unos años escuché hablar de esta teoría (la de los paracaidistas) y de su contrario: los patata.
Y desde ese día creí en ella; al cabo de varios años de experiencia profesional por suerte o desgracia me ha tocado experimentarla en mis propias carnes. Reflexionando, es curioso observar como, igual que en la sociedad de a pie, en las organizaciones lo más común es que las personas se comporten como lo hace la "masa". Los patata miran con recelo a los paracaidistas y muchos paracaidistas llegan con aires de mesías a las organizaciones. La clave para mí es ser uno mismo y no dejarse arrastrar por la corriente de estas "masas", ser un profesional íntegro, siempre con ayuda como indica Rober de una eficaz gestión desde arriba.
Gracias por el blog Rober!
Te sigo.
Muchas gracias por el comentario y por supuesto por seguir este blog, todo un halago.
En cuanto a lo que comentas de las masas, es totalmente cierto, la persona es un ser social y cuando se integra en un grupo, en parte, pierde su identidad para adquirir la del grupo. El efecto patata creo que va con la persona, en el patata es este rasgo de la personalidad el que domina esa identidad que mantiene el individuo cuando pasa a formar parte de un equipo. Si a este rasgo le sumamos pequeñas miserias personales como la envidia o los celos, el resultado es lo que tú comentas ... Muy buena aportación, enriquece mucho la entrada. Gracias.
Comments
Paracaidistas vs playeros Permalink
Submitted by José Luis (not verified) on Sun, 17/05/2009 - 09:24
Muy interesnte la reflexión
Por qué contratamos paracidistas?
¿porque no reconocemos el talento propio?
¿porque no fuimos capaces de estimular sus carreras?
¿porque no estaba en nuestros planes su desarrollo profesional?
¿porque nadie pensó en sucesiones?
Enhorabuena por el blog
cuantas preguntas Permalink
Submitted by rober on Sun, 17/05/2009 - 23:11
José Luís, en respuesta a todas tus preguntas, esta semana me confirmaron mis creencias. En un curso sobre comunicación, al que tuve la suerte de poder asistir, se incluía un ejercicio en el que había tres grupos de cuatro personas. Se les pedía a todos los miembros del grupo que hiciesen un dibujo de un elemento en concreto. Una vez hecho debían puntuarlo, una vez puntuado el de cada uno, se tenía que puntuar el de los compañeros de grupo (todo ello de manera anónima). El resultado del ejercicio fue quien me confirmó las sospechas. Puntuamos mejor el trabajo de los otros que el de uno mismo. Siempre somos menos críticos con los demás de lo que lo somos con nosotros mismos.
Puede ser que aquí comience "el mal", y después se reproduzca en el grupo provocando un efecto que contagie a la organización el sentimiento de que lo que hacen los demás es mejor que lo que nosotros podemos hacer.... por lo menos da que pensar!!!
José Luís, gracias por esas preguntas tan llenas de respuestas.
Comentario Permalink
Submitted by Josep Julián (not verified) on Mon, 18/05/2009 - 13:52
Rober:
Lo que comentas de los paracaidistas es cierto y lo es en prácticamente todas las organizaciones que conozco y son muchas. Yo mismo he sido "paracaidista" en algunas de ellas y me he encontrado con una realidad dual. Quienes me contrataban lo hacían porque sabían de mí (excepto en mi primer trabajo nunca me he presentado a un proceso de selección) y consideraban que "sólo yo" podía ocupar el puesto (casi nunca eso fue del todo cierto).
Pero por otra parte me encontraba con los que ya estaban en la empresa que me sometían a un triple aislamiento: bien porque era nuevo, bien porque había venido a ocupar el puesto de alguien o porque sentían que ellos estaban capacitados para ocuparlo.
Y tenían razón en sentirse así pero era el paracaidista quien pagaba los platos rotos.
Hago este comentario porque entendiendo y compartiendo lo que dices, a veces tendemos a aplicar lo inverso como única verdad y eso no (siempre) es así.
Un saludo.
Josep, antes de nada Permalink
Submitted by rober on Mon, 18/05/2009 - 20:44
Josep, antes de nada agradecerte tu amable comentario. Comparto contigo todo lo que dices, el paracaidista es una víctima y no el culpable de toda esta historia. Él es quien costea lo "ahorrado" por no haber aplicado políticas responsables. Él llega a un sitio donde no ha tenido nada que ver y donde, de repente, se le exige el doble que si tuviera que ver.
Esta situación varía si la contratación de un paracaidista atiende a la necesidad de abarcar nuevos ámbitos para los que se carece de la persona con el perfil adecuado. En estas situaciones, es la propia necesidad la que legitima al paracaidista, e incluso puede llegar a ponerlo por encima de sus propias capacidades.
El paracaidista suele ser ese actor secundario que aparece en escena y acaba siendo un testigo de excepción. Al final, si le preguntas, te ahorras todas las sesiones de consultoría para arreglar el desaguisado ;-)
Josep, una vez más, gracias por haber compartido aquí tus experiencias. Espero contar contigo en el futuro ;-)
y qué pasa cuando el paracaidísta se va... Permalink
Submitted by daniel on Mon, 18/05/2009 - 21:33
Estoy totalmente de acuerdo en los comentarios y considero que desde el punto de vista de recursos humanos, se debe intentar evitar la entrada de ellos como unico salvavidas para una situación crítica. Recursos humanos, y tambien de forma directa los responsables y jefes de equipo deben preocuparse de formar y promocionar a su gente. Es una pena que en las empresas no vean la capacidad de la gente de dentro y tengan que buscarla fuera. Me recuerda a las relaciones personales, en las que uno u otro acaban siendo infieles buscando algo distinto que podrían haberlo tenido dentro. ¿Quizas falte comunicación por parte de la empresa? ¿Quizas los empleados una vez que hemos firmado el contrato ya no somos apetecibles? Además, me gustaría saber qué queda cuando esa paracaidista acaba su trabajo y se va. Si ha hecho bien la labor para la que se encomendó, de cara a muchos de los que estaban dentro, pueden verlo como una confirmación de que solo trayendo a gente de fuera se solucionaba el problema. Esto creo que agraba el problema, y si había una sensación de que desde la empresa a uno no se le tiene en cuenta, se afianza todavía más. ¿Que opinais de esto?
enhorabuena Permalink
Submitted by anabus on Mon, 18/05/2009 - 21:36
enhorabuena por la web. acabo de descubrirla y tiene muy buena pinta
neófita Permalink
Submitted by anabus on Mon, 18/05/2009 - 21:42
se me olvidó decir que se agradece mucho un blog sobre recursos humanos, a mí me viene fenomenal porque soy nueva en esto pero lo necesito para mi trabajo. así que muchas gracias
bienvenida Permalink
Submitted by daniel on Mon, 18/05/2009 - 21:44
pos ya sabes Ana, piénsatelo dos veces antes de traer a un paracaidística a solucionar el problema, piensa si puedes invertir ese coste en formar a alguien de dentro.
bienvenida Permalink
Submitted by rober on Tue, 19/05/2009 - 00:25
anabus, gracias por tus comentarios. Espero que en esta web encuentres lo que buscas y cuento contigo para darle más dinamismo y hacer de este lugar un punto de reflexión y debate que nos afecta a todos.Un saludo
TÚ S.L. Permalink
Submitted by rober on Tue, 19/05/2009 - 23:42
daniel, gracias por tus aportaciones. En cuanto a lo que preguntas de la comunicación, pienso que si llevas a cabo temas de este tipo, la comunicación debe ser muy transparente y muy on line. Si llega antes la rumorología la cosa se complica, y mucho. El que golpea primero, golpea dos veces.
A la pregunta de si se deja de ser apetecible cuando uno se incorpora en una empresa, sólo tengo una respuesta: depende de ti, sólo depende de ti. Tú eres YO S.L.. Sólo de ti depende no dejar de ser apetecible, gestiona tu marca.
A la pregunta de qué creo sobre la estela que deja un paracaidista, la verdad es que depende. Si como tú dices, la persona cumple su cometido y luego se va, dejará una sensación agridulce. Por un lado la consecución de los objetivos será entendida como un éxito, pero por otra parte queda la sensación de que esa persona no se haya quedado en la empresa. Eso puede significar que no encajaba, que simplemente fue un ejecutor y nada más, un consultor más (disculpen los consultores si suena fuerte, pero no es esa la intención), y eso será entendido por el grupo como una confirmación de sus creencias.
Si todo sale mal, entonces la gente se recreará en ese fracaso demostrando así como los que tomaron la decisión se equivocaron.
Daniel, espero por lo menos haber ayudado un poquito a resolver esas preguntas o a generar algunas nuevas.
Gracias de nuevo.
Mi humilde opinión.... Permalink
Submitted by Gigi (not verified) on Thu, 28/05/2009 - 16:32
Antes de nada, Rober, felicitarte por este magnífico blog.
He estado curioseando y me he encontrado con los comentarios sobre la figura del paracaidista, que me han parecido muy interesantes. La verdad es que nunca había oido este término como tal. Tengo que decir que de algún modo yo he sido paracaidista en las compañías en las que he trabajado, por suerte, o casualidad, siempre me han llamado directamente porque alguien conocía mis capacidades y quería contar conmigo. Es cierto que en un primer momento se dan situaciones de recelo de los demás compañeros, en cierta manera el paracaidista aparece de la "nada" para ocupar un puesto preexistente o no, yo he vivido personalmente ambas situaciones. Es en ese momento cuando este debe integrarse en el equipo y demostrar su capacidad e interesarse y valorar las cualidades y la experiencia de las personas que llevan más tiempo en la compañía. Al fin y al cabo es muy enriquecedora la conjunción de ambos puntos de vista. Lo que sucede es que en algunos casos el paracaidista-fichaje estrella trata de imponer sus métodos y directrices y no se molesta en conocer el funcionamiento de la empresa y del equipo, por ello normalmente no encaja, es por eso que está abocado al fracaso y en la mayoría de los casos termina por abandonar la compañía.
Muchas gracias. Un saludo y enhorabuena de nuevo.
Paracaidistas vs Patata Permalink
Submitted by elblogdelascomp... (not verified) on Tue, 19/05/2009 - 14:48
Hace unos años escuché hablar de esta teoría (la de los paracaidistas) y de su contrario: los patata.
Y desde ese día creí en ella; al cabo de varios años de experiencia profesional por suerte o desgracia me ha tocado experimentarla en mis propias carnes. Reflexionando, es curioso observar como, igual que en la sociedad de a pie, en las organizaciones lo más común es que las personas se comporten como lo hace la "masa". Los patata miran con recelo a los paracaidistas y muchos paracaidistas llegan con aires de mesías a las organizaciones. La clave para mí es ser uno mismo y no dejarse arrastrar por la corriente de estas "masas", ser un profesional íntegro, siempre con ayuda como indica Rober de una eficaz gestión desde arriba.
Gracias por el blog Rober!
Te sigo.
http://elblogdelascompetencias.wordpress.com/
el poder de las masas Permalink
Submitted by rober on Tue, 19/05/2009 - 23:23
Muchas gracias por el comentario y por supuesto por seguir este blog, todo un halago.
En cuanto a lo que comentas de las masas, es totalmente cierto, la persona es un ser social y cuando se integra en un grupo, en parte, pierde su identidad para adquirir la del grupo. El efecto patata creo que va con la persona, en el patata es este rasgo de la personalidad el que domina esa identidad que mantiene el individuo cuando pasa a formar parte de un equipo. Si a este rasgo le sumamos pequeñas miserias personales como la envidia o los celos, el resultado es lo que tú comentas ... Muy buena aportación, enriquece mucho la entrada. Gracias.
Seguiré ese blog que tiene tan buena pinta ...