Submitted by Sergio Eceiza (not verified) on Thu, 30/04/2009 - 17:26
Me he encontrado con varios casos de personas que renuncian a una parte importante del salario (hablo casi de una tercera parte o más) con tal de entrar a formar parte de una empresa que les ofrezca algo que en el momento presente no tienen. Hoy en día, en vista de la situación económica, lo más demandado es la estabilidad, aunque suponga un sueldo bajo.
Otra cosa muy demandada es la posibilidad de desarrollo. Muchos cambios se plantean porque la persona se encuentra con un "techo de cemento", claramente palpable al contrario que el sutil "techo de cristal" de las mujeres, y que les impide pasar de un puesto X.
La gente que actúa de esta manera da un paso atrás para coger impulso. Frente a ellos, aparecen las personas que realizan "huidas hacia adelante". Se dedican a hacer carreras de 100 metros en busca siempre de una supuesta mejora, y cuando se dan cuenta se encuentran con un CV lleno de trabajos de corta duración realizados en un período corto de tiempo que a la hora de participar en una selección los limita muchísimo, pues da mala imagen tanto cambio.
Soy de la opinión de que a la hora de hacer un cambio, hay que tener en cuenta más aspectos que el puramente salarial.
Sergio, al igual que tú, pienso que lo económico sólo es una variable más en la compleja ecuación de la motivación. Pero al hilo de tu comentario pienso; ¿cuánto de culpa tienen escuelas de negocios, universidades y educadores al hacerse cómplices de ese ansia de poder (económico y de autoridad) tan bien valorado en la sociedad?. Por ejemplo, piensa en como los padres les imprimen en la mente a los hijos la necesidad de ganar dinero, haciendo que éste factor esté sobrevalorado sobre otros. Es entendible puesto que ellos vienen de una realidad donde la carencia de dinero era un limitador en el desarrollo, pero las cosas han cambiado.
En cuanto a las universidades, todos sabemos de ese ánimo competitivo entre titulaciones que lo único que busca es poner en valor al individuo por el mero hecho de haber cursado determinada carrera, sin preocuparse de lo que aprende y de su capacitación para la vida profesional.
En las escuelas de negocios se prepara a la gente para posiciones ejecutivas/directivas y siempre se asocia a esto el tema del dinero o del poder, olvidando factores tan importantes como la responsabilidad o la ética.
Lo que trato de comentar es que en una gran cantidad de casos te encuentras gente recién titulada que llega al mercado laboral con la mente preprogramada con lo que significa el éxito profesional. Un éxito que viene definido por lo que otros deciden y no por lo que tú consideras ...
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Me he encontrado con varios Permalink
Submitted by Sergio Eceiza (not verified) on Thu, 30/04/2009 - 17:26
Me he encontrado con varios casos de personas que renuncian a una parte importante del salario (hablo casi de una tercera parte o más) con tal de entrar a formar parte de una empresa que les ofrezca algo que en el momento presente no tienen. Hoy en día, en vista de la situación económica, lo más demandado es la estabilidad, aunque suponga un sueldo bajo.
Otra cosa muy demandada es la posibilidad de desarrollo. Muchos cambios se plantean porque la persona se encuentra con un "techo de cemento", claramente palpable al contrario que el sutil "techo de cristal" de las mujeres, y que les impide pasar de un puesto X.
La gente que actúa de esta manera da un paso atrás para coger impulso. Frente a ellos, aparecen las personas que realizan "huidas hacia adelante". Se dedican a hacer carreras de 100 metros en busca siempre de una supuesta mejora, y cuando se dan cuenta se encuentran con un CV lleno de trabajos de corta duración realizados en un período corto de tiempo que a la hora de participar en una selección los limita muchísimo, pues da mala imagen tanto cambio.
Soy de la opinión de que a la hora de hacer un cambio, hay que tener en cuenta más aspectos que el puramente salarial.
qué es el éxito? Permalink
Submitted by rober on Wed, 06/05/2009 - 13:15
Sergio, al igual que tú, pienso que lo económico sólo es una variable más en la compleja ecuación de la motivación. Pero al hilo de tu comentario pienso; ¿cuánto de culpa tienen escuelas de negocios, universidades y educadores al hacerse cómplices de ese ansia de poder (económico y de autoridad) tan bien valorado en la sociedad?. Por ejemplo, piensa en como los padres les imprimen en la mente a los hijos la necesidad de ganar dinero, haciendo que éste factor esté sobrevalorado sobre otros. Es entendible puesto que ellos vienen de una realidad donde la carencia de dinero era un limitador en el desarrollo, pero las cosas han cambiado.
En cuanto a las universidades, todos sabemos de ese ánimo competitivo entre titulaciones que lo único que busca es poner en valor al individuo por el mero hecho de haber cursado determinada carrera, sin preocuparse de lo que aprende y de su capacitación para la vida profesional.
En las escuelas de negocios se prepara a la gente para posiciones ejecutivas/directivas y siempre se asocia a esto el tema del dinero o del poder, olvidando factores tan importantes como la responsabilidad o la ética.
Lo que trato de comentar es que en una gran cantidad de casos te encuentras gente recién titulada que llega al mercado laboral con la mente preprogramada con lo que significa el éxito profesional. Un éxito que viene definido por lo que otros deciden y no por lo que tú consideras ...
muchas gracias por tu comentario Sergio.
Un saludo