los últimos segundos son decisivos

Comments

Submitted by Guillermo (not verified) on Wed, 25/03/2009 - 00:35

Simplemente impresionante... Nunca me había parado a pensar en lo que describe el artículo, y realmente es cierto. He pensado en las relaciones de cualquier tipo que tuvieron un desenlace agradable, y realmente cuesta más recordar malos momentos en esas relaciones que en las que tuvieron un final desagradable.
Y en cuanto a las relaciones profesionales, conozco varios casos de personas con malos desenlaces en relaciones laborales, y doy fe que provoca una gran inseguridad en las futuras relaciones, pues el mal sabor de boca que dejó el trabajo anterior lleva a comportamientos dubitativos con los nuevos superiores. Siempre para intentar evitar malos ratos anteriores.
Enhorabuena por el post.

Submitted by rober on Thu, 26/03/2009 - 23:50

Guillermo, muchas gracias por enriquecer la entrada con tu generoso acto de compartir experiencias en este ámbito. La verdad es que si te lo paras a pensar encuentras un montón de ejemplos que confirman esta idea, desde luego generalizar es peligroso, pero este tipo de situaciones suelen ser bastante reales.

Un abrazo y espero verte pronto.

Submitted by DS. on Thu, 26/03/2009 - 00:20

Hola de nuevo Rober.

Muy interesante tu reflexión y también muy gráfica (especialmente la parte de la colonoscopia...) ;-)

Sin embargo, me gustaría conocer tu opinión en relación a a ese tipo de compañeros que hacen uso día a día de una completa falta de ética profesional, sensibilidad y compañerismo. ¿Cuál debería ser el desenlace para este tipo de personajes cuya ausencia va a ser celebrada por la mayoría de los que trabajan a su lado?

Un fuerte abrazo!

DS.

Submitted by rober on Thu, 26/03/2009 - 23:47

 Yo creo que hasta en estos casos debemos ser conscientes de lo comentado en la entrada. Es importante que el mal hacer de una de las partes no nos lleve a perder la profesionalidad que se nos supone. En situaciones de este tipo, lo deseable es que la propia cultura de la empresa haga el trabajo de aislar al que no comulga con los valores de la organización y este se acabe yendo. De esta manera, el desenlace deja claro a ambas partes la imposibilidad de volver a trabajar juntos en el futuro y evita posibles enfrentamientos/tensiones que se producirían en caso de que la salida fuese forzada por "presiones antinaturales".

Para este tipo de situaciones hay una frase que me gustaría compartir contigo y que espero te ayude a reflexionar: "no puedes hacer daño al culpable no perdonando, pero puedes liberarte perdonando".


Espero haberte ayudado David.

Muchas gracias por tu visita.