Eso si que es muy común: creer que poseemos una capacidad de la que realmente carecemos. El prisma por el que vemos las cosas nos hace pensar que estar tristes cuando salen desgracias por la tele es ser empático. La empatía va mucho más alla, y ser capaz de ponerse en el lugar del otro es un ejercicio muy complicado que no sólo implica emoción, también requiere grandes dosis de acción.
Muchas gracias rosa, por el comentario y la visita.
Eso si que es muy común: creer que poseemos una capacidad de la que realmente carecemos. El prisma por el que vemos las cosas nos hace pensar que estar tristes cuando salen desgracias por la tele es ser empático. La empatía va mucho más alla, y ser capaz de ponerse en el lugar del otro es un ejercicio muy complicado que no sólo implica emoción, también requiere grandes dosis de acción.
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saludos