¿cómo va a ser tu día hoy?
General
autoconocimiento, motivación, felicidadarquitectos, escultores, músicos, periodistas, pintores, ... todas estas profesiones reúnen un factor común: sus resultados son tangibles y trascienden a la vida de sus propios autores. Siempre he pensado que debe ser una gran satisfacción poder contemplar el fruto de tu trabajo y saber que éste es inmortal.
Una de estas profesiones también es la de poeta. Con mayor o menor reconocimiento su trabajo posee el don de la atemporalidad. Pero hay sólo unos pocos que consiguen ir más allá de la atemporalidad para caminar hacía la inmortalidad. Uno de ellos es el gran Mario Benedetti, que el pasado 17 de mayo nos dejo para demostrarnos a todos que su trabajo es inmortal. Muchas gracias Mario por tu sabiduría...
Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.
Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.
Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso
o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento que mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.
Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy,
soy el escultor. Lo que suceda hoy depende de mi,
yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.
Que tengas un gran día... a menos que tengas otros planes.
Mario Benedetti






